El Tenedor se va de... pinchos, tapas, cena, comida... es un blog de crítica gastronómica de unos aficionados al buen comer

sábado, 3 de enero de 2009

de cena en Bodegón Micota (Pontevedra)

En esta ocasión cuatro miembros de El Tenedor nos fuimos al Bodegón Micota, un local clásico en la Rúa Peregrina, 4 de Pontevedra (teléfono 986 855 917), enfrente de la Iglesia de la Peregrina. VER PLANO
Es un local diferente. Se encuentra situado en un sótano al que se baja por unas escaleras desde la calle; el local es estrecho y muy alargado, y está fuertemente decorado, pero a pesar de esa estrechez (que lo notas en las mesas) y lo recargado de la decoración resulta un ambiente muy agradable.
De destacar la colección de vinos que decora la zona del fondo.

La carta es variada y muy original. Combina tablas, con tapas, con ensaladas, y con comida mexicana y alemana, y todo con nombres muy originales. La presentación de la comida es muy cuidada, con mucha originalidad, lo cual no resta que también cuiden la calidad.

En esta ocasión pedimos para los cuatro tres platos, que debido a su abundancia nos llegaron sobradamente. En concreto nos decantamos por una "roco-tabla" variada con embutidos, queso y paté. Aceptable relación cantidad-precio, y de muy buena calidad. Nos sorprendió gratamente la calidad del jamón y del chorizo, ibéricos ambos.
A continuación, elegimos una ración de nachos con queso. Deliciosos y abundantes. Los nachos caseros, la salsa exquisita, con el toque justo de picante. Nos encantó.
Y para terminar un "colgado" de solomillo, que viene siendo una brocheta presentada colgada de un gancho y acompañada por patatas a lo pobre. Como todo era abundante y de muy buena calidad. Quedamos muy satisfechos.
La carta es muy extensa y quedamos con ganas de probar alguna cosa más, pronto lo haremos.

Ahora llega el "pero" a esta cena. Para beber, a pesar de estar rodeados de vino, pedimos sangría, que estaba anunciada en un gran cartel. La jarra no era muy grande, y a la hora de pagar nos cobraron 9 euros por cada una de las dos que tomamos, lo que nos pareció excesivo, así como los 2,5 € que costó cada chupito de licor café que tomamos y que finalmente subió el precio de la cena a 17,5 € por persona. Excesivo para lo que tomamos, pero culpa de la elección de bebida (así que cuidado con eso). La comida tenía un precio aceptable, sobre todo, por lo abundante de las raciones.
Ah, y se me olvidaba. Las fotos:



viernes, 2 de enero de 2009

de cena en A Parrilla (Pontevedra)

ATENCIÓN: HUBO UN CAMBIO DE PROPIETARIOS DEL RESTAURANTE POR LO QUE ESTA CRÍTICA QUEDA OBSOLETA


El Tenedor decidió visitar un restaurante de reciente apertura situado en la Rúa Uxío Novoneira, 3 de Pontevedra (teléfono 986 864 814). El Restaurante A Parrilla.
VER PLANO
Teníamos buenas referencias de este sitio, pero como comentaremos a continuación quedamos un poco decepcionados. Sin embargo, si volvemos en otra ocasión intentaremos completar este análisis.

Fuimos seis personas con intención de disfrutar de una buena parrillada en el centro de Pontevedra, ya que la mayoría de las buenas churrasquerías hay que ir en coche.
El local es difícil de definir. Queda a medio camino entre parrillada tradicional y restaurante de diseño, con toques incómodos como la excesiva iluminación y el hilo musical. La decoración de la mesa, sin embargo, muy buena.
El servicio del personal, durante toda la cena, fue correcto, y razonablemente rápido. También hay que indicar que el local estaba lleno, y conviene reservar para ir a cenar en fin de semana.
Acompañamos la cena con un par de botellas de vino mencía D.O. Monterrei, en concreto un Ladairo, sin duda, lo mejor de la noche.



La comida. De entrantes pedimos Pastel de cabracho y Mejillones al vapor. El pastel estaba bueno, bien presentado, y suficientemente abundante. Los mejillones, con un tamaño de ración normal, pero, a pesar de una presencia buena, estaban demasiado hechos, y varios de ellos cerrados. Daba la impresión de recalentados, que para el precio que tienen, deberían estar recién hechos.



A continuación pedimos dos raciones de churrasco de cerdo, dos de ternera y tres chorizos criollos para compartir los seis. En cantidad no hubo queja, nos llegó. En calidad... El churrasco de cerdo dejaba bastante que desear, incluso algún trozo tenía cierto sabor rancio. El churrasco de ternera estaba mejor (y eso que personalmente me gusta más el de cerdo), pero aún así para la categoría que aparenta el local, no aparentaba de gran calidad. Las patatas que acompañaban no estaban recién hechas. Sólo los criollos se salvaron de la mala sensación que nos dejó.



A continuación tomamos café, y chupitos de licor café (flojo y caliente, pero muy bonito presentado). Finalmente la cuenta 101 € (16,85 € por persona). Un precio correcto si la calidad hubiera estado a la altura de las espectativas.
Intentaremos volver, la carta es extensa y pedimos un menú de los más económicos puedes hacer en este local. Las referencias que teníamos eran buenas. Ya os comentaremos algo más.